El impacto de las cuotas en la exportación de carne vacuna hacia China
El nuevo esquema de cupos impuesto por el gobierno chino altera la estacionalidad del negocio exportador y obliga a los proveedores globales a revisar sus estrategias comerciales ante una ejecución de ventas menor a la esperada.
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En los primeros nueve meses del año, las exportaciones acumularon 549.600 toneladas peso producto, lo que representa un 5% más que en igual período de 2025. Sin embargo, las ventas hacia China mostraron una dinámica distinta. Entre enero y septiembre de 2026, los embarques hacia ese destino sumaron 336.150 toneladas, un 8% menos que en el mismo período del año anterior, mientras que el resto de los destinos crecieron 36% interanual.
La evolución de las compras chinas bajo el actual esquema de cuotas resulta sorprendente. Según datos de la Administración General de Aduanas de China (GACC), el país importó 2.097.319 toneladas entre enero y septiembre, con una ejecución inferior al 78% de la cuota total de 2.689.000 toneladas establecida para 2026. Se destaca, además, una fuerte desaceleración de ingresos durante el último mes.
En el caso de Argentina, la aduana china indica que hasta septiembre ingresaron 343.825 toneladas, un 3% menos que en 2025. Esto implica una ejecución del 67% de las 511.000 toneladas asignadas para el año. Según datos del SENASA, durante octubre se certificaron 43.000 toneladas adicionales, pero se estima que restarían entre 60.000 y 75.000 toneladas por ejecutar antes de fin de año. Debido a los tiempos de navegación, completar el cupo será complejo.
Otros proveedores también presentan niveles de ejecución por debajo de lo previsto. Uruguay alcanzó apenas el 36% de su cupo a septiembre, mientras que Nueva Zelanda ejecutó el 46% y Estados Unidos cubrió solo el 2% de su asignación. Por el contrario, Australia y Brasil ya habrían agotado sus cuotas anuales.
Este escenario de cuotas altera la estacionalidad habitual de los negocios. El sector exportador deberá adaptarse a un mercado donde la formación de precios y el ritmo de los embarques dependen de la disponibilidad de cupos. La posible implementación de mecanismos de administración de volúmenes por parte de otros países, como Brasil, podría modificar aún más las condiciones de abastecimiento en el futuro cercano.
