Por las lluvias, se paralizó la cosecha de soja en la zona núcleo y temen por un posible impacto en la calidad del grano
En los primeros 8 días de abril, las precipitaciones superaron el promedio de todo el mes.

Las abundantes precipitaciones que recibió la zona núcleo dejaron dos resultados contrapuestos: por un lado, recargó los perfiles de cara a la siembra fina y ayudó a los cultivos tardíos que rogaban por agua. Pero, por otro, paralizó las labores de cosecha, complicando especialmente a la soja de primera.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en los primeros 8 días de abril, el promedio de lluvias de la región fue de 90 mm y ya alcanzó el valor medio de lo que suele llover en todo el mes (que va de 70 a 100 mm, de oeste a este).
Los mayores registros se concentraron sobre el sudeste de Córdoba y el sur de Santa Fe, donde se destacan Montes de Oca con 178,5 mm, Irigoyen con 141 mm y Guatimozín con 135 mm. Mientras que en el noroeste bonaerense y sectores del sur cordobés presentaron acumulados considerablemente menores, con mínimos en Bengolea (30,5 mm), Canals (42 mm) y General Villegas (49 mm). Por su parte, en la zona de Rosario las lluvias acumuladas en lo que va de abril fueron de 118 mm, cuando el promedio histórico apenas supera los 30 mm.
Como consecuencia de esta situación, la cosecha de soja se paralizó con apenas un progreso del 2% en la región núcleo, por debajo del 7% de la campaña anterior y muy lejos del 50% que muestra el promedio histórico, con severos riesgos de que el agua genere problemas de calidad en el grano.
El panorama es parejo para las distintas zonas: en María Susana, la reanudación de las tareas se proyectan recién para comienzos de la próxima semana, marcando un atraso significativo respecto a un año normal, cuando para esta fecha la cosecha suele estar próxima a finalizar.
En el sur de Santa Fe como en Bigand, se detectan rebrotes en el cultivo, especialmente en siembras tempranas, con presencia simultánea de vainas verdes y secas dentro de la planta. Hay preocupación también por pérdidas por desgrane.
En San Gregorio, señalan que el reinicio de la cosecha generará una alta concentración de lotes listos para trillar. Y alertan que el principal condicionante será el estado de los caminos, una limitante que también se repite en zonas del norte de Buenos Aires como Pergamino y General Villegas.
Maíz
En cuanto al maíz, las lluvias también paralizaron la recolección del cultivo temprano, restando todavía la cosecha del 27% del área sembrada. “En Bigand podrían registrarse pérdidas por caída de espigas, mientras que en Pergamino la falta de piso junto con vuelco y quebrado de plantas condicionan la recolección”, alertaron desde la BCR.
No obstante los contratiempos en la cosecha, la campaña de maíz en la región núcleo se encamina a un resultado histórico impulsado por la expansión del área sembrada.
“La estimación inicial de 1,87 millones de hectáreas quedó atrás tras el ajuste realizado con imágenes satelitales, que permitió detectar 419.000 hectáreas adicionales y elevar el total a 2,29 millones. El resultado no deja dudas: se trata de la mayor superficie sembrada de los últimos 16 años”, marcó la entidad bursátil.
En términos productivos, también se alcanzaría un récord: “considerando unas 440.000 hectáreas que no se destinarían a grano (por uso forrajero y pérdidas), la campaña 2025/26 alcanzaría 19,58 millones de toneladas, con un rinde estimado en 105 quintales por hectárea (qq/ha) y una cosecha que ya avanza sobre el 67% del área total”.

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